Your Latinx and Hispanic Banned Books Starter Pack

I eat censorship analysis for breakfast and serve it with a pink, buttercream trimming. That’s why I am writing this article. Happy Banned Books Week.

Female Authors

I eat censorship analysis for breakfast and serve it with a pink, buttercream trimming. That’s why I am writing this article. Happy Banned Books Week.

Who imposes censorship? Authority, it would seem. But, what kind of need does an authority figure, who truly holds the baton, have to muzzle writers? Perhaps we’re asking the wrong questions, and a more fitting one would be what kind of authority requires silence and restraint to exist. Censorship is control over the public conversation. Words inherently carry weight and can thus be measured and channeled accordingly; what makes the written word so frightening is that it also has the inherent ability to travel, and therefore to reach even those who are not out seeking it out.

 

Authority without the consent of the people is the result of one of two things: inertia or despotism. Censorship happens when that person in power sees a threat in the conversations that are already circulating among the people. Of course, the intellectual development of a country is an evolutionary characteristic with zero negative aspects to it, so I simply have to deduce that when an agent of inertia or a despot know well that they are screwing with their people, and later find that their people consider themselves screwed with, the first order of control is simple: “everyone shut up and do as I say.” Despots are not mature people. If they had any maturity, common sense, or minimal mental stability (in place of Napoleonic complexes, inferiority complexes, and delusions of grandeur), they would know when to pass the baton.

So, then, which are these leaders? You need only do some basic research on banned and burned books, and you will by default be left with the names of the institutions that ordered these bans and burnings. It’s a pretty empirical endeavor, and we can make it rain conclusions.

Since we’re at the beginning of Banned Books Week, and a week into Hispanic Heritage Month, I figured I would be festive and compile a nice, meaty list of latinx and hispanic literature that has raised eyebrows in a variety of morality panels from dictatorships and religious authorities to conservative PTA members—the sky is the limit.

Tu primera colección de libros prohibidos en Latinoamérica y España

El análisis de la censura me lo desayuno y lo sirvo con nata rosita. Por eso les regalo este artículo. Feliz semana de los libros prohibidos.

¿Quién censura? Pues, la autoridad. Pero, ¿qué clase de necesidad ha de tener cualquier figura de autoridad que verdaderamente tenga el batón en la mano, de ponerle mordaza a sus escritores? Podría ser que la pregunta que mejor calza a la la prohibición de libros, es más bien qué clase de autoridad necesita del silencio y el pudor para subsistir. La censura no es otra cosa que el control de las conversaciones. La palabra tiene peso y se puede calibrar, y la palabra escrita tiene además el don del viaje, que al igual que la pólvora y las buenas noticias, tiene la característica de esparcirse y encontrar incluso al que no anda buscándola.

 

La autoridad sin apoyo del pueblo es el resultado de una de dos cosas: la inercia o el despotismo. La censura viene a ser cuando el ente que tiene en sus manos el poder, se ve amenazado por las conversaciones que andan en boca del pueblo. Claro está que el desarrollo intelectual del pueblo es una característica evolutiva que no tiene nada de malo; así es que, cuando un agente de la inercia o un déspota saben muy bien cómo están cogiendo de pendeja a su gente, y ven que la gente se da por cogida de pendeja, la primera medida de control es una orden oficial: “cállese todo el mundo y obedezca.” Los déspotas no son personas maduras… Si hubiese madurez, sentido común, moral básica, y estabilidad mental (en lugar de complejos napoleónicos, de superioridad y de inferioridad), los líderes sabrían cuándo ceder el batón.

Entonces, ¿cuáles líderes son estos? Pues, con investigar la quema y la prohibición de libros, nos quedamos por default con los nombres de aquellos que los han prohibido. De estos datos empíricos podemos hacer que lluevan y truenen conclusiones. Ya que estamos aún en el Mes de la Herencia Hispana y ahora además en la semana de los libros prohibidos, me siento de lo más festiva y me puse a recopilar títulos que han causado que pierdan sueño y se retuerzan algunas de las autoridades más carcelarias de nuestra historia moderna.

 

1. House of Spirits, Isabel Allende

Allende has never been known to hold back in her storytelling. Combined with her tendency to cover dictatorships, censorship, rape, torture, and gender violence, Allende’s work is a cocktail unlikely to appeal to institutions like the Opus Dei, and, apparently, parents in North Carolina. Her popular novels Of Love and Shadows was blacklisted by the Opus Dei, and House of Spirits is still banned in a handful of American high schools.

Unamused parents, unaware that Isabel Allende gives zero farts in space
1. La casa de los espíritus & De amor y de sombra, Isabel Allende

Allende nunca ha sido particularmente recatada en su prosa. Si a eso se le suma que sus novelas con frecuencia tratan con temas de dictaduras, censura, violación, tortura y violencia de género, tenemos un resultado muy lejos de apetecerle al Opus Dei o a un grupo casi igualmente puritano: toda una generación de padres estadounidenses del sur del país. De amor y de sombra fue puesto en la lista negra del Opus Dei, mientras que La casa de los espíritus permanece prohibida en algunos colegios en los EE.UU.

 

2. Almost every work by Julio Cortázar

Cortázar’s work was forbidden in his own country for reasons including religious immorality and denouncing Pinochet’s dictatorship. In addition to the disapproval of institutions like the Opus Dei, Cortázar was exiled for twenty-four years from his native Argentina, initially by choice, and ultimately by order of the military, as he was blacklisted by the government.

Every exile ever, via iStock
2. La obra casi completa de Julio Cortázar

La obra de Cortázar fue prohibida en el país natal del autor por un sinnúmero de razones, incluyendo la inmoralidad católica y la denuncia a la dictadura de Pinochet. Además de la desaprobación de instituciones como el Opus Dei, Cortázar se vio exiliado de Argentina por 24 años, primero por decisión propia y luego por mandato militar, ya que estaba en la lista negra del gobierno de su país.

 

3. One Hundred Years of Solitude, Gabriel García Márquez

Before being banned in countries like Russia, Iran, and more recently Kuwait, this staple of magical realism was censored in its author’s own country. One Hundred Years of Solitude was banned in Colombia due to its sex scenes and allegedly profane language.

Every reader ever when good literature is banned, via Twitter
3. Cien años de soledad, Gabriel García Márquez

Antes de ser censurado en países como Rusia, Irán y más recientemente Kuwait, esta novela tan emblemática del realismo mágico y representativa del boom latinoamericano fue censurada en su propio país de origen. La obra maestra de García Márquez fue censurada en Colombia debido a sus escenas de sexo y su lenguaje soez.

 

4. Open Veins of Latin America, Eduardo Galeano

Translated to over twenty languages, this is a detailed account of the violent oppression that Latin America has inexplicably survived, and so, of course, it is prime material for banning by the regional military dictatorships. The Uruguayan writer and journalist was exiled to Argentina, where he met the same fate under the reign of Videla.

“Never again” street art in Buenos Aires, via Buenos Aires Street Art
4. Venas abiertas de América Latina, Eduardo Galeano

Traducida a más de veinte idiomas, esta obra es un recuento detallado de la opresión sanguinaria que apenas ha sobrevivido Latinoamérica, y a causa de esto, fue prohibida por las dictaduras militares de la región. El escritor y periodista uruguayo fue exiliado a Argentina, donde corrió la misma suerte bajo el régimen de Videla.

 

5. House on Mango Street, Sandra Cisneros

This is another one of the many novels that ruffled the feathers of American high school parents, due to, in this case, jarring representations of domestic violence, racism, poverty, and sexual violence. Other books that fall under this category include Julia Álvarez’s How the García Girls Lost Their Accents, for similar reasons.

Sandra Cisneros, still a boss and still selling copies, via Britannica
5. La casa en Mango Street, Sandra Cisneros

Una de las múltiples novelas prohibidas en los colegios estadounidenses debido a sus representaciones gráficas de la violencia doméstica, el racismo, la pobreza y la violencia sexual. Entre otros libros que han espantado a los padres y a los comités en los colegios de EE.UU. se encuentra la novela de Julia Álvarez De cómo las muchachas García perdieron el acento, por razones similares.

 

6. The Life of Lazarillo de Tormes, Anonymous

Banned and sought by the Spanish Inquisition, this sixteenth century tale survived hidden behind fake walls in libraries. Its scandalous component was its blatant criticism of the Catholic Church, particularly concerning corruption behind specific practices such as holy indulgences—a papal promise to soften punishment for sins in exchange for money (you cannot make this up).

Same, via Imgflip
6. El lazarillo de Tormes, anónimo

Prohibido por la iglesia y buscado por la Inquisición española, este relato publicado a mediados del siglo XVI sobrevivió oculto en bibliotecas tras paredes falsas. Su componente escandaloso fueron las críticas que el autor hacía al clero, incluyendo la corrupción detrás de prácticas como las sagradas indulgencias (una persona daba dinero a la iglesia y recibía a cambio oraciones e intercedencia de miembros poderosos del clero ante Dios).

 

7. Cortijo’s Wake, Edgardo Rodríguez Juliá

One of the many novels that were strictly forbidden in certain schools in Puerto Rico, due to allegedly improper sex scenes. This chapter of censorship in Puerto Rico sparked the outrage even of well respected authors (including, for example, essayist Ana Lydia Vega), and arguments against it included the idea that it is the duty of educators to expose students to a variety of literature and let them draw their own conclusions. Also, critics added that most literary classics have, in one way or another, allusions to sexuality, and that under this restrictive criteria, students would never read anything.

Alexandria Ocasio Cortez embodying the “not your best moment” mood, via The Cut
7. El entierro de Cortijo, Edgardo Rodríguez Juliá

Una de las obras que quedaron “terminantemente prohibidas” en varias escuelas en Puerto Rico por alegadamente contener escenas impropias de naturaleza sexual. Algunos argumentos en contra de este ejercicio de censura incluyen que el deber de educar que tienen los colegios incluye exponer al estudiante a una variedad de literatura suficientemente vasta como para que el estudiante mismo pueda crear sus propias conclusiones; adicionalmente, varios escritores de renombre en Puerto Rico (incluyendo, por ejemplo, a la ensayista Ana Lydia Vega) reconocen que varios clásicos de la literatura, tienen de alguna forma u otra alusiones sexuales, y que bajo tal criterio, no se podría leer nada.

8. poems, Juana Inés de la Cruz

Juana Inés de la Cruz was one of the many daughters of Spanish-enough heritage in seventeenth century Mexico who ended up serving the church. In her particular case, the reason was to have access to a full education, and to consecrate her life to the pursuit of knowledge and letters, rather than to a husband and a family. Juana Inés de la Cruz was one of the most accomplished thinkers and poets of her time—a time when her native Mexico was New Spain, where the concept of Christian femininity (in a country rich with pre-conquest indigenous culture) was under construction, and in which women were not only barred from a complete education, but kept at bay from the masculine turf of literature. This subversive nun saw her work zealously supervised by the Church and heavily censored due to its feminist nature, its tendency to validate pre-Catholic Mexican religiousness, and the lesbian suggestiveness of the poems that she dedicated to the vicereine of Mexico, María Luisa Manrique. It is clear that Juana Inés’s place in the Church had nothing to do with spiritual devotion, but with nunship being the safest way for her to avoid a heteronormative marriage and become a writer.

Juana Inés getting away with her plan, via Medium
8. Poemas, Sor Juana Inés de la Cruz

Una de las múltiples mujeres criollas que terminaron por servir a la iglesia, en este caso en particular, para poder educarse. Sor Juana Inés de la Cruz fue una de las más completas literatas y pensadoras de su tiempo—una época en la cual su natal México era la Nueva España, en la cual el concepto de la feminidad católica (en un país rico de cultura y herencia indígena) estaba bajo construcción, y en la cual a las mujeres se les negaba el derecho de educarse y de pisar el territorio masculino que era la literatura. Juana Inés de la Cruz vio su obra supervisada con celo por la iglesia y censurada en gran medida debido a su naturaleza feminista, su tendencia a validar las creencias religiosas pre-católicas de México, y la sugestividad lésbica de algunos de sus poemas (que dedicó a la virreina de México, María Luisa Manrique). Queda claro que la posición eclesiástica de Juana Inés de la Cruz fue puramente para poder consagrar su vida a la educación y las letras en lugar de a un marido y a una familia.

Please do not stop at these. The Spanish language has been mother to hundreds of rich titles, plenty of which have caused tyrannical leaders to shift in their seats. Do yourself a favor and join me in revisiting some of these, this week or otherwise.

Featured image via Medium